Pasé veintiún años como técnico de mantenimiento y supervisor en la industria de los fosfatos antes de unirme al equipo de formación de Acoem. Durante la mayor parte de mi carrera me formaron otros técnicos que nunca habían recibido una formación adecuada sobre lubricación. Me enseñaron muchos malos hábitos que yo transmitía a los demás, lo que a su vez disminuía la fiabilidad. No fue hasta la última parte de mi carrera cuando recibí un curso de formación revelador. Aprendimos conceptos críticos que realmente nos ayudaron a marcar la diferencia en la fiabilidad de nuestros equipos. Éstos son sólo algunos de los muchos temas que tratamos.
- Asegurarse de que se añadía el lubricante correcto a una máquina mediante un sencillo sistema de etiquetado que se adoptó en toda la empresa para evitar mezclar lubricantes.
- Filtrar todo el aceite para evitar la entrada de contaminantes, ya que la contaminación del aceite es una de las principales causas de desgaste y avería de los equipos.
- Utilización de equipos dispensadores seguros, limpios y cerrados.
- Aditivos de aceite/grasa y sus funciones
- Cómo utilizar correctamente las pistolas engrasadoras.
Todos sabemos lo importante que es instalar, alinear y equilibrar correctamente nuestra maquinaria. No pasemos por alto el componente crítico de la lubricación. En la mayoría de las plantas existe una enorme oportunidad de ahorrar dinero y tiempo de inactividad adoptando las mejores prácticas de lubricación. He experimentado personalmente y observado cómo otros técnicos de mantenimiento, con la formación y el apoyo adecuados, marcan la diferencia en la producción y los beneficios por el simple hecho de saber lo que hay que hacer